Música: es hora de llamar a las puertas del cielo despojándonos del disfraz de operario que nos intenta enfundar el sistema. Qué mejor nudillos que la voz onírica de Elzbieta Towarnicka (primer vídeo) y la música del insuperable Zbigniew Preisner. Sastre de la emoción, Zbigniew trabaja con los mejores publicistas y directores de cine para dar sonido a la imagen y dotarla de un sentimiento inviolable. Precisamente su colaboración más prolífera y estrecha la hizo con el también polaco y ya desaparecido Krzysztof Kieślowski en películas donde la música es tan grande que los actores acaban reducidos a pequeñas notas de un pentagrama. Su último trabajo "Silence, night and dreams" acompañado con la voz de Teresa Salgueiro, cantante de Madredeus, es simplemente poético.
Un reducto de la detención pre-reflexiva. Una invitación a poner micrófonos a las sombras y bajar el volumen de los deflectantes brillos de neón.
martes 10 de junio de 2008
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